Una iconografía poco habitual de San Pedro

Una iconografía poco habitual de San Pedro

Mientras estaba leyendo la noticia sobre la adquisición del relieve de piedra por parte del Museo Somerset en Tauton (Reino Unido)[1] , de repente se formó en mi mente una asociación entre esta pieza que representa a san Pedro con la figura del apóstol san Pedro que se encuentra en un capitel de la iglesia de San Pedro de la Nave (Zamora, España). El relieve medieval adquirido por el Somerset Museum es una obra anglosajona, datada hacia el siglo X. La escultura hispana se ha datado tradicionalmente en el período visigótico, específicamente a finales del s. VII.

La figura del san Pedro anglosajón exhibe una iconografía peculiar, como han notado diversos especialistas, porque el apóstol es un joven imberbe y tonsurado. Dicha característica difiere totalmente de la iconografía tradicional de san Pedro, representado normalmente como un hombre sin tonsurar y barbado. Sin embargo, en la Inglaterra anglosajona san Pedro acostumbra a ser una figura imberbe (Higgit, p. 267). Por su parte, el san Pedro de la Nave también es una figura imberbe, con lo que tal vez se podría inferir alguna relación.

Es cierto que existen imágenes de san Pedro imberbe de época tardoantigua, pero el tipo barbado acabó imponiéndose con el tiempo, excepto en el arte anglosajón[2]. Ejemplos posteriores de san Pedro imberbe son raros en el arte europeo, con lo que el arte anglosajón escapa a la tendencia generalizada. Por su parte, el san Pedro zamorano sería un caso singular en el contexto hispano.

La introducción del tipo imberbe de san Pedro en el arte anglosajón se remonta a cuando san Agustín (h. 534 – h. 604), en su misión evangelizadora en la isla, trajo de Roma un Evangeliario ilustrado con miniaturas (Cambridge, Corpus Christi College, Lib. MS. 286). El manuscrito, datado en el s. VI, está estrechamente relacionado con la misión de san Agustín para cristianizar Britania, con lo que habría llegado a Canterbury ya en esa misma centuria. Así pues, parece que el motivo iconográfico se habría importado de Roma. Otra obra anglosajona que muestra a san Pedro imberbe es el sarcófago de san Cuthbert, datado hacia 698. Dado que se trata de una pieza importante se puede decir que a finales del s. VII ya se había consolidado esta peculiaridad iconográfica (Higgit, p. 267-268).

Igualmente, a finales del s. VII, un pequeña iglesia rural en los márgenes del reino visigodo muestra a san Pedro imberbe y tonsurado. El caso hispano es todavía más singular, puesto que el apóstol sujeta un libro con una mano y con la otra porta un astil que apoya en el hombro en vez de las llaves, su atributo tradicional, que sí aparecen en el relieve del museo de Somerset.[3]

En el arte anglosajón debemos esperar hasta el s. VIII para encontrar un san Pedro imberbe y tonsurado al mismo tiempo. Higgit afirma que no conoce ningún paralelo en el que confluyan ambas características, la ausencia de barba junto a una verdadera tonsura romana (Higgit, p. 272). Como hemos visto, la figura de san Pedro de la Nave sería el paralelo más destacable. Creo que estas peculiaridades son una pista a seguir para profundizar en el capitel hispano.

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Notas

  1.  Enlace a la noticia en ArtFund: «Outstanding medieval stone relief acquired for Somerset after garden find».
  2.  Para las representaciones más antigua de san Pedro imberbe véase Higgit, p. 271. Se pueden consultar otros ejemplos en Weitzmann, ed., 1979.
  3.  Para la iconografía de san Pedro en San Pedro de la Nave, véase Schlunk, 1970..

Bibliografía citada


Una respuesta a “Una iconografía poco habitual de San Pedro”

  1. […] En esta entrada quiero llamar la atención sobre la posibilidad de que la iconografía de los apóstoles Pedro y Pablo hayan tomado como modelo una representación de la traditio legis en la que se ha omitido a Cristo. Para ello voy a tener en cuenta ciertos ademanes y sobre todo los atributos que exhiben los príncipes de la Iglesia en San Pedro de la Nave. Las figuras de Pedro y Pablo, que se hallan en los laterales del capitel que tiene el sacrificio de Isaac en la cara frontal, se han descrito en numerosas ocasiones. Sin embargo, hasta ahora no se ha relacionado la iconografía de los apóstoles Pedro y Pablo con ningún tema en especial. Esto no quiere decir que estas figuras no hayan atraído la atención de los especialistas, que se han fijado en algunas rarezas iconográficas que presentan, como las tonsuras, el extraño nimbo que rodea sus cabezas o la ausencia de los rasgos típicos atribuidos a San Pedro y San Pablo. 1. […]

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